El compostaje en el huerto de La Cuña Verde

Antes de nada, un dato histórico: el proceso de compostaje —degradación biológica de residuos orgánicos— está documentado desde el siglo I a. C.

El compostaje se basa en la acción de diversos microorganismos aerobios (que necesitan oxígeno para subsistir) que actúan sobre la materia orgánica original, produciendo elevadas temperaturas (en la fase termófila puede alcanzar los 70º centígrados). Durante este proceso hemos de controlar una serie de factores para asegurar una correcta proliferación microbiana y, consecuentemente, una adecuada mineralización (oscurecimiento de la materia orgánica). Los parámetros más importantes son el control de la humedad y la aireación.

Compostera de nuestro huerto: proceso de aireación del compost.

La humedad (solo echaremos agua a la compostera cuando sea necesario) es imprescindible para asegurar las necesidades fisiológicas de los microorganismos, ya que es el medio de transporte de las sustancias solubles que sirven de alimento a los productos de deshecho. La humedad óptima está entre el 50 y 70% del total de la materia que hay en la compostera.

La aireación (remover la materia con la horca) evita que la materia se compacte (no dejando que llegue el oxígeno) o se encharque (por un exceso de agua). De este modo,  permitimos la respiración de los microorganismos y la formación óptima del compost.

También es importante que controlemos la relación entre el carbono (C) y el nitrógeno (N).  Los materiales con C son: ramas secas de arbustos y árboles, en estos últimos las ramas no deben exceder 1 cm de diámetro y no más de 4 cm de longitud); Paja y hojas secas de todo tipo de árboles, cuando las hojas sean grandes también tenemos que  trocearlas. Los materiales con N son: hierba fresca, posos de café (no echar granos enteros de café) y restos de frutas y verduras.

Para un correcto compostaje, la relación debe ser de 30 partes de C por cada una de N. Si hay exceso de nitrógeno, se nota por el olor amoniacal que desprende la compostera. Si se echan excrementos de animales, solo pueden ser de herbívoros. Los excrementos de perros y gatos contienen patógenos como el E.coli, que es muy peligroso para la salud. Esta es una de las razones por la que no se permite la entrada de perros a los huertos urbanos.

En este diagrama podemos ver el proceso (con todas sus fases) del compostaje:

 


Algunas recomendaciones

-El tamaño de las partículas de la materia orgánica fresca que echemos a la compostera no debe exceder los 5 cm.

-Recordad que la compostera no es un vertedero al que se tira cualquier cosa y de cualquier tamaño.

-Las cáscaras de huevo tenemos que aplastarlas (fragmentadas) para favorecer su degradación en la compostera.

-Y no debemos echar trozos de cartón, pues muchos de ellos contienen colas y tintas tóxicas.

 


Nuestra compostera está fabricada con madera de palés.


Ilkhi Carranza

Comentarios

  1. Muy didáctico y completo el texto de compostaje, se agradece el trabajo.

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